Seguridad sísmica en San Onofre

San Onofre está diseñada para resistir el sismo de mayor magnitud creíble para la zona en la que está ubicada sin emitir materiales radiactivos. La escala de Richter conocida comúnmente no se utiliza para determinar la seguridad antisísmica de una construcción. En lugar de ello, la seguridad de los edificios depende de un valor más exacto conocido como "aceleración máxima del terreno", que se basa en el movimiento del suelo previsto en el lugar durante el sismo de mayor magnitud que los geólogos calculan como posible. También deben considerarse la cercanía a la falla y las condiciones del suelo. Por lo tanto, no es correcto decir que San Onofre fue construida solamente para resistir un sismo de 7.0.

Según lo aprobado por la Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos (Nuclear Regulatory Commission o NRC), San Onofre fue construida para resistir una aceleración máxima del terreno de al menos 0.67 g (g hace referencia a la fuerza de la gravedad). Para fines comparativos, el diseño actual del Código de Construcción de California requiere que todo edificio construido en las proximidades de San Onofre esté diseñado para resistir un movimiento sísmico con una aceleración máxima del terreno de 0.38 g.

Explicación de las diferencias

Un sismo de gran magnitud y el tsunami posterior dañaron los sistemas de energía de reserva y de enfriamiento del reactor de la central nuclear Fukushima Daiichi en Japón. Con estos sistemas fuera de funcionamiento, el combustible se sobrecalentó y la interacción entre las barras de combustible caliente y el agua generó gas de hidrógeno. Los operadores descargaron el gas del sistema del reactor hacia el edificio del reactor secundario circundante. La acumulación de gas de hidrógeno como resultado de la descarga provocó explosiones en dos de los edificios de los reactores, lo que dañó sus estructuras y permitió el escape de materiales radiactivos.

Diferencias de diseño entre San Onofre y Fukushima Daiichi

Agua presurizada en vez de agua en ebullición

Fukushima Daiichi utiliza un diseño de agua en ebullición, mientras que San Onofre cuenta con reactores de agua presurizada. Una de las ventajas clave de un reactor de agua presurizada es que tiene dos circuitos de enfriamiento, uno primario y uno secundario, separados por generadores de vapor. La importancia de los generadores de vapor es que el agua y el vapor del sistema secundario pueden ser descargados a la atmósfera para eliminar el calor del combustible nuclear sin emitir vapor o gases radiactivos ya que el agua que se descarga no ha estado en contacto con las barras de combustible nuclear.

Muros contra tsunamis y de contención robustos

San Onofre tiene un muro de contención de hormigón postensado de cuatro a ocho pies de espesor reforzado con barras de acero que incluye un revestimiento interno de acero. Además, las instalaciones de San Onofre están protegidas por un muro contra tsunamis que se extiende 30 pies por encima del nivel de la "bajamar promedio inferior", el punto de referencia común que utilizan los profesionales geofísicos en relación con la altura de una estructura o de una instalación. El tsunami más grave que podría afectar a SONGS se calculó después de una serie de estudios exhaustivos y asume que podría producirse de forma simultánea a una marea alta y una marejada ciclónica, con olas impulsadas por el viento.

Almacenamiento del combustible gastado

En San Onofre, las piscinas de almacenamiento de combustible gastado se encuentran en un edificio separado al lado de la estructura de contención que rodea al reactor o sistema primario. Las barras de combustible usado se almacenan mucho más cerca del nivel del suelo que en el caso de Fukushima Daiichi, por lo que es más fácil cubrirlas con agua si fuera necesario. Las piscinas de combustible gastado de San Onofre son estructuralmente robustas, con cerramientos de hormigón armado.

Comparación de los riesgos sísmicos

Tipos de fallas

La falla sísmica responsable del devastador sismo cerca de Honshu, Japón, se originó en una zona de subducción. Los tsunamis que puede provocar un sismo en una zona de subducción suelen ser de mayor magnitud que aquellos que resultan de sismos ocurridos en un sistema de fallas de rumbo tal como las fallas Newport-Inglewood/Rose Canyon cerca de San Onofre.

La escala de Richter en comparación con el movimiento del terreno

Mucho se ha hablado acerca de la magnitud del sismo de Japón según la escala de Richter, de 9.0, y las consecuencias que tendría un sismo similar en California. Si bien la escala de Richter es un método común de medir la magnitud de los sismos en sus epicentros, cuando se trata de evaluar la seguridad sísmica de las centrales nucleares, la "aceleración máxima del terreno" en la ubicación de la central es un método más útil de medir el posible impacto de un sismo, especialmente cuando su epicentro está a millas de distancia. Según lo aprobado por la Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos, San Onofre fue construida para resistir una aceleración máxima del terreno de 0.67 g (g se refiere a la fuerza de la gravedad). La aceleración máxima del terreno registrada en Dai-Ichi fue de 0.561 g en dirección horizontal.

Respuesta a emergencias

Respuesta coordinada

SCE y las comunidades aledañas han colaborado desde 1982 para desarrollar y actualizar continuamente un plan conjunto de respuesta a emergencias cuya confiabilidad y funcionalidad se ponen a prueba regularmente. Este grupo de trabajo incluye a profesionales de respuesta a emergencias de SCE, los Condados de Orange y San Diego, las ciudades de San Clemente, Dana Point y San Juan Capistrano, la Base Naval Camp Pendleton y el Departamento de Parques Estatales de California. Los miembros de este grupo se reúnen mensualmente para asegurar la elaboración de planes coordinados destinados a proteger la salud y seguridad públicas en la región que rodea la central. Las organizaciones planean, capacitan e implementan periódicamente numerosos simulacros de práctica sobre todos los aspectos del programa de emergencia, incluyendo situaciones como sismos, ataques terroristas, interrupción del servicio eléctrico fuera de las instalaciones y daños al reactor. Cada dos años, la Comisión Reguladora Nuclear y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias evalúan la preparación del programa de emergencias mediante un ejercicio integrado.

Información a la población

En caso de una emergencia, se activa un Centro de Información Conjunta para proporcionar actualizaciones a la población y así mantenerla informada de la situación en la central. Además, SCE mantiene un sistema de sirenas de alerta a la comunidad, y los residentes de la Zona de Planificación de Emergencias, que comprende un radio aproximado de 10 millas alrededor de San Onofre, reciben notificaciones periódicas de encender sus radios o televisiones para obtener información adicional en caso de que se active una sirena de emergencia.

Respuesta "fuera de las bases del diseño"

En el improbable caso de que ocurriera un incidente de mayor magnitud que el que se consideró en el diseño de la central, se pondrían en práctica las Pautas de Manejo de Accidentes Graves (Severe Accident Management Guidelines o sus siglas SAMG) en cooperación con los servicios de respuesta ante emergencias. Las SAMG funcionan en conjunto con las medidas tomadas tanto dentro como fuera del sitio para proteger el núcleo del reactor, la contención y las piscinas de combustible gastado así como para evitar la emisión de radiactividad. Además de las SAMG, hay procedimientos adicionales, capacitación de los operadores y equipamiento para asegurar que el reactor sea enfriado y permanezca cubierto.